Las piedras que rompen tu internet
05-11-2020 • Nerd • by Juan de Gij√≥n
Aunque lo usemos todos los días, muchas veces no somos conscientes. Google Maps, la televisión, la radio y tu móvil. Muchas de las comodidades con las que contamos ahora están cubiertas por algo que nunca vemos: los satélites. Veo muy difícil que a alguien no le guste el espacio. Quizás te puede entretener más o menos, pero cuando hay un lanzamiento, ¿no te asombran los vídeos?

Lanzamos un cohete con cosas dentro. Y esas cosas de dentro las dejamos orbitando. No las ponemos en cualquier sitio, cada órbita, o lo que es lo mismo, cada anillo que rodea a, en este caso, nuestra Tierra, tiene una función determinada. Como no quiero alargarme mucho, simplemente te voy a mencionar algunas de ellas: la LEO, la MEO, la órbita Baja, la especial órbita geoestacionaria (de la que algún día tengo que hablaros), la HEO, en fin, muchísimas.
Pues bien, el satélite con antenas que te deja ver vídeos de YouTube en el medio de la nada está girando alrededor de la Tierra. Pero lo que quizás no sabes es que, como el móvil que estás utilizando para leer esto, tiene una determinada vida útil. Es como si te quedas sin batería en la calle, hasta que no llegues a casa no vas a poder utilizarlo.

Pues algo parecido pasa con los satélites artificiales. Y entonces tenemos un problema. Ponte en situación, el satélite de comunicaciones Amazonas 2 pesa más de siete toneladas. Vamos, como un coche abandonado en la carretera. Por este motivo, cuando la vida útil acaba, se intenta traerlos a la Tierra de nuevo. Pero esto es complicado, deben hacerse muchos cálculos (y haber combustible suficiente) para poder controlar el satélite en todo momento y asegurarse de que todo es seguro (la intención es quemar el satélite antes de que llegue al suelo).
Por esto, se suele recurrir a otra solución. Se mueven a una órbita en la que no molesten, que se denomina órbita cementerio. Aquí se van dejando los satélites, y como te estarás imaginando, esto trae muchos problemas. Tras varios miles de colisiones, se ha ido formando un anillo de cachos de satélite. Hay muchos fragmentos, de diferente tamaño y densidad, pero que resultan muy problemáticos. En el peor de los casos, los satélites chocan entre ellos, como ocurrió hace unos años entre un satélite en funcionamiento y otro "abandonado".

Por ejemplo, las antenas y los paneles solares de los satélites son muy delicados, y los golpes de los meteoritos resultan muy perjudiciales. Además, resulta más difícil realizar nuevos lanzamientos, y se va ocupando más espacio. Un científico de la NASA, de hecho, propuso una teoría. Según ésta, habría un momento en el que haya tanta basura, que los fragmentos irán chocando unos con otros en cadena y todo acabará dañado.
¿Y qué podemos hacer? Pues existen varias opciones, algunas muy curiosas. Algunas empresas sugieren crear algo así como un camión de la basura. De hecho, una empresa realizó la captura de un microsatélite para demostrar que era posible. Sin embargo, hay otra manera que te va a sorprender más. Hace unos años, la NASA propuso lanzar láseres contra la basura, e ir moviéndola poco a poco.

Algo así como Star Wars en la vida real. ¿Te imaginas?

Illustrations by Radioimmaginaria