Adiós al Ingenio de TARANIS
19-11-2020 • • di Juan de Gijón
La semana pasada ya os hablé de satélites. Y aunque esta semana tenía pensado hablar de otra cosa, un triste suceso ha ocurrido durante la madrugada de este martes. Es bastante habitual tener que suspender los lanzamientos de cohetes por cambios meteorológicos o de otro tipo, y a la mínima que te gusten los cohetes, lo sabes perfectamente.

Hablo por experiencia, pues uno de los últimos lanzamientos de la ESA, la agencia espacial europea, había sido movido varias veces, y como imprevisto que es, te avisan pocos minutos antes. Esto daría igual, si no fuera por las horas, que, en la zona en la que vivo, siempre caen de madrugada.
Pues bien. El martes era día de lanzamiento. Y aunque no se ha mencionado mucho, de hecho, solo lo he visto en las noticias días después, no acabo bien. En la base de Guaya Francesa estaba todo preparado a las 2:52 de la madrugada. La lanzadera Vega, de Arianspace, iba a poner en órbita dos satélites, lo que constituiría su misión VV17.

Uno de los satélites era TARANIS, creado por el CNES, la agencia espacial francesa, y cuyas siglas lo definen muy bien: "Tool for the Analysis of Radiation from lightning and Sprites", en español, herramienta para el análisis de la radiación de rayos y sprites. La última palabra es un fenómeno, en español también llamado "espectro rojo", que ocurren en la mesosfera (entre la termosfera y la estratosfera). Es una descarga eléctrica que, adivina el color, genera un destello luminoso rojo en su parte superior. Es una pasada, y creo que deberías buscarlo en Google, vas a alucinar con las fotos.
El otro era, precisamente, el primer satélite de observación español, bautizado como SEOSat-Ingenio. Llevaba una "cámara de fotos" alucinante, muy precisa, que iba a tomar fotos del territorito español con un tamaño de 55km de ancho. Además de su uso por el gobierno español, también iba a formar parte del programa Copérnico, definido como "Europe's eyes on Earth", una red de alta calidad accesible de manera libre para cualquier persona.

Ambos satélites iban a situarse en una órbita especial, la SSO, órbita heliosíncrona. Si el otro día mencionaba la geosíncrona, hoy os presento esta. Y es que, en función de lo que quieres que haga el satélite, condicionas su posición, o al revés.

Para ir acabando esta carta de adiós, hay que aclarar que el desastre ocurrió ocho minutos después del lanzamiento, y no fue por problemas derivados del tiempo. Aunque todavía está en marcha la investigación, el problema parece que estuvo en el encendido del motor en la última etapa del cohete.

Illustration by Andrea